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Tibet: Vista de Lhasa
desde El Potala, agosto 2003.- Miguel
Doña Martín.

Cada encuentro, con personas y
lugares diferentes, va configurando nuestra personal visión de la propia
vida y la sociedad; incluso las mismas personas y lugares, a través del
tiempo, se dibujan desigual.
Encuentros, emociones,
ilusiones, desencantos... van tejiendo nuestras relaciones. Viajar, visitar,
vivir, convivir
'vivir-con'' diferentes culturas, países o continentes;
nos posibilita nuevas opciones en todos los niveles: personal
(libertad-soledad, compañía-dependencia), laboral
(libertad-inseguridad, dependencia-seguridad) y social
(calidad-cantidad, banalidad-compromiso). Cada elección nos ayuda a
crecer intelectual y emocionalmente, relativizar y ser tolerantes y, sobre
todo, vitalistas.
Ilusiones hechas realidades. Sueños que fueron verdad. Éramos y no decíamos ser, y lo que
teníamos, compartíamos. Emociones, miradas y sonrisas al lado de
alguien. Impresión y admiración besaban los ojos antes que los labios. La mirada
se adelantaba a la palabra, y la comunicación a veces sin palabras sucedía, como
en 'Chant d'amour' de Lamartine: "Les anges amoureux se parlent sans
parole, / comme les yeux aux yeux". Así fueron aquellos años en que vivimos momentos especiales en
Torremolinos, Málaga y Granada. Llegaron Saverio y
Lino de Roma, Nando de Láchar, Inma de Antequera, Juani de Málaga... y las
canciones de Roberto Carlos: "intenta olvidar" y "quizás mañana".
Nuestra personal forma de
percibir e interiorizar acontecimientos, son la base de nuestros recuerdos,
que en la distancia del tiempo solemos magnificar; sobre todo, cuando el
presente nos parece anodino.
A veces, el sonido del
silencio me acompaña... "poder disfrutar de los recuerdos de
la vida es vivir dos veces" (Marcus Valerius Martialis).
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contacto, puedes localizarme en éste teléfono de España: [+34] 619476793. Si
prefieres por correo:
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